"20 años de Fe y Alegría Argentina: la chispa está siendo incendio"

7 junio 2016
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Discurso de Fernando Anderlic, Director Nacional – Fe y Alegría Argentina, por el 20° Aniversario.

Viernes 3 de junio 2016, Centro Educativo FyA Resistencia, Chaco

La memoria es un elemento constitutivo central de la identidad personal de los sujetos, las comunidades y las organizaciones. Vivir únicamente el presente o desear un futuro idealizado, sin memoria que actualice la historia vivida, no permitiría afirmar quiénes somos. Releyendo días atrás cartas, documentos y libros relativos a los inicios de Fe y Alegría en Argentina, surgió en mí un deseo de profundo agradecimiento. En primer lugar, a Dios Nuestro Señor, por “llamarnos” a seguirlo en esta obra.13320630_1810057222555585_4514063844066853161_o

Gracias a Uds., comunidad de Resistencia, que hoy representan a todas las familias de Fe y Alegría Argentina en estos 20 años. Uds. que confían en nosotros y nosotras lo más preciado de sus vidas: sus hijos e hijas, para que nosotros podamos acompañarlos en el maravilloso desafío de educar para transformar.

Al estado chaqueño, hoy símbolo de todos los estados provinciales que apoyan cotidianamente con recursos económicos nuestra tarea en las provincias de Salta, Jujuy, Corrientes y Buenos Aires, formando esa alianza estratégica en pos de una educación pública gratuita de calidad en la construcción de una sociedad más equitativa y con mayores oportunidades.

A la Compañía de Jesús a través de sus sacerdotes y hermanos, a los obispos, a los sacerdotes diocesanos y las hermanas religiosas de distintas congregaciones que han acompañado nuestro camino en todos estos años al servicio de la Fe y la promoción de la Justicia. Decir un nombre sería injusto con todos pero quiero recordar en este momento al P. Juan Luis Moyano sj, quien seguramente hoy nos acompaña con una sonrisa desde el Cielo, y en su memoria, nuestra gratitud para con todos y todas.

A nuestros equipos directivos, representantes legales, docentes, personal administrativo, maestranzas, miembros del equipo nacional, voluntarios y voluntarias; todos ellos y ellas, en definitiva, educadores. Encontramos un rasgo común en nosotros y nosotras. Nuestras ganas de vivir una vida feliz intentando “darnos” sin guardar nada, por el bien de mi prójimo, asumiendo nuestra identidad y responsabilidad de hermanos y hermanas; reconociendo que no hay alegría profunda si no estamos cerca del Misterio. Somos mensajeros de la fe y al mismo tiempo mensajeros de alegría. Dos vuelos espirituales que son capaces de enamorar una vocación. Dos dones de Dios que son capaces de transformar el mundo. Como decía el Padre Vélaz sj “la alegría verdadera es el rostro visible de la fe invisible”. No hace falta que sepamos las causas íntimas de la alegría. Basta con que conozcamos sus caminos más frecuentes. Cada uno de nuestros educadores y educadoras puede ser un manantial de alegría. Quien por vivir en el amor sirve a sus hermanos por amor, vive ya en la tierra de la felicidad.

Gracias a las entidades privadas y organizaciones nacionales e internacionales y a las personas que apoyan la gestión y el sostenimiento de nuestros centros. Son parte importantísima de nuestra labor cotidiana.

En Fe y Alegría hemos aprendido a soñar. A veces los sueños se nos hacen difíciles. La escasez de recursos económicos, las dificultades del quehacer cotidiano, la violencia y corrupción del entorno, nuestras propias debilidades, los números implacables de presupuestos que no cierran, cronogramas, horarios… con frecuencia nos producen insomnio y no nos dejan soñar. Y a pesar de ello “seguimos soñando”. Soñar no es evadir la realidad sino es ser capaz de trascenderla, transformarla, hacerla surgir. Como parte de un Movimiento Internacional que tiene presencia en 21 países a nivel mundial, que llega a más de un millón y medio de personas beneficiarias de nuestros proyectos y programas, y los casi cincuenta mil educadores, tenemos un sueño: formar integralmente a los niños, niñas, jóvenes y personas adultas de los sectores populares de nuestros países tanto en valores humano-cristianos como en competencias básicas y específicas para la vida. Este sueño lo hemos convertido en proyecto. Estamos en camino de construirlo entre todos y todas, y para ello, la reflexión sobre la acción que vamos desarrollando ha sido y seguirá siendo una tarea permanente.13323168_1810060615888579_8501277500224085462_o

Una de nuestras mayores virtudes que poseemos es que nos sentimos inmensamente carentes y creo que esa necesidad del otro es la que nos inspira y nos pone en movimiento. Necesitamos de los y las otras. Y es quizás por eso que podemos entender que otro necesita de mí. El que se reconoce inacabado entra en permanente proceso de búsqueda, de peregrinación. Sabemos que no hay búsqueda sin esperanza. Es por eso que la presencia nuestra en el mundo es una presencia de quienes andan y no de quienes simplemente están. Y no es posible andar sin esperanza de llegar.

Eduardo Galeano nos recuerda la historia de aquel hombre y aquella mujer que, fascinados por ese paisaje de colorido y luz que veían brotar ante sus ojos, se dijeron: “Vamos a buscar el horizonte”. Caminaban y caminaban, y a medida que avanzaban, el horizonte se iba alejando de ellos. Decidieron apresurar sus pasos, no detenerse ni un momento, desoír los gritos del cansancio, el hambre, la sed…

Inútil, por mucho que aceleraron la marcha y multiplicaron sus esfuerzos, el horizonte seguía igualmente lejano, inalcanzable. Cansados y decepcionados, con los pies destrozados de tanto andar y ante el vértigo de la sensación de haberse fatigado inútilmente, se tumbaron sobre el piso y se dijeron derrotados: “¿Para qué nos sirve el horizonte si nunca vamos a alcanzarlo?” Y oyeron una voz que les decía: “¡Para que sigan caminando!”

Fe y Alegría ha querido, desde siempre, trabajar por la promoción social de “los preferidos del Reino”. Decimos que Fe y Alegría empieza donde termina el asfalto, donde se acaba el cemento, donde no llega el agua potable ni la luz… Allí, donde están los auténticos olvidados de su propia sociedad. En el corazón de nuestros barrios, nuestros centros educativos y comunitarios son testimonio de fe en las potencialidades de nuestra gente y contagian la alegría por la transformación personal y social a través de la educación. De la fe invisible nace la alegría visible y contagiosa. Fe en encontrar la imagen de Dios sembrada en nuestros hermanos y hermanas a pesar de su rosto de acosado de tristeza, olvido e ignorancia. Decía el P. Vélaz sj que Fe y Alegría se define como “MOVIMIENTO”, que implica la permanente desestabilización creativa, con grandes dosis de audacia, coraje y entrega, para ir respondiendo cada vez más acertadamente a las exigencias de la realidad y al clamor de los empobrecidos y excluidos de cualquier tipo. Nuestra identidad es con la misión: el proyecto de vida coincide con la propuesta de Fe y Alegría, que es el proyecto de Jesús. La misión se encarna en la vida, se traduce en un modo de ser y de actuar. Uno se realiza, realizando Fe y Alegría, haciéndola posible, estableciendo el reino de Jesús.

En la escuela no elegimos un fin. En la escuela hemos elegido un instrumento para llevar nuestro mensaje. No es dando cosas como construiremos al hombre y la mujer del hoy y del mañana. Ello lo conseguiremos haciéndonos “hombres y mujeres nuevos” por la educación, herramienta por la cual ni ellos ni ellas necesitarán de las cosas que nosotros les vayamos a regalar. La educación es el manantial de todos los bienes que se pueden tener en este mundo. Estamos convencidos y convencidas que el camino de la auténtica libertad para todos y todas y por tanto, de la verdadera democracia, tiene que contar con un largo recorrido de muchos años de escuela para todos y todas. La educación popular integral es la clave y el instrumento fundamental del desarrollo socioeconómico y personal de trascendencia. Es nuestra mayor contribución al bien común. Fe y Alegría hace suyo el pensamiento que ayudar al pueblo es ayudarnos a nosotros mismos. No existe pueblo subdesarrollado sino que existe el pueblo sub-educado. El subdesarrollo es el más cruel efecto de la sub-educación. La educación popular integral es la revolución sin armas, auténticamente creadora. La esclavitud de la sub-educación es tanto como la tiranía del hambre, la vergüenza de la casa miserable, la ceguera de los horizontes sin porvenir, la tristeza fracasada de los adultos y la desesperación más amarga de los y las jóvenes.12791028_10205786103116142_8617633818596664227_n

Defendemos la educación como derecho humano. Toda persona tiene derecho a aprender lo que necesita saber para alcanzar una vida digna; tiene derecho al acceso a la información y el conocimiento, a la creación de pensamiento y tecnología. Pero no es un derecho sólo individual. Las comunidades tienen derecho a la educación y a lo que ella significa de desarrollo. Las personas tenemos derecho a vivir en comunidades educadas, donde la convivencia sea fuente de vida y crecimiento. La educación en Fe y Alegría tiene que estar orientada a crear ciudadanos y ciudadanas constructores de un mundo mejor. La promoción social no sólo puede orientarse al mejoramiento de las condiciones individuales de las personas, manteniendo el estado de cosas como está, sino que debe promover la posibilidad de cambio, de novedad, de transformación social.

El trabajo de promoción social no puede ser concebido como una tarea sólo de Fe y Alegría, debe ser realizado con otros, favoreciendo e impulsando especialmente el empoderamiento de nuestra gente, con el objetivo de que esta acción, se vincule a una acción política que sirva para la transformación social. Para realizar el trabajo con otros y en red adecuadamente es preciso:

  • Fortalecer las relaciones con el Estado, con una clara conciencia de roles. Fe y Alegría es colaborador del Estado en pro de mejorar la calidad de la educación de los sectores más desfavorecidos. Es muy importante exigirle al Estado el cumplimiento de su papel, sin pretender suplantarle.
  • Necesitamos formar a otros/as maestros/as que no son parte del sistema Fe y Alegría como aporte al sector educativo.
  • También involucrar y llegar a los/as padres/madres en los procesos formativos, y en las decisiones y acciones en la escuela y en la comunidad como impulsar el surgimiento de nuevos actores dentro de la misma comunidad, para que se impliquen en el proceso de fortalecimiento de la misma comunidad local, fomentando los liderazgos comunitarios, las iniciativas locales y las estrategias de incidencia local y regional.

escaparapelaFe y Alegría siempre ha defendido la tesis de la educación por encima de todo. Una de las tareas más hermosas que tenemos como educadores y educadoras es ayudar a nuestros niños, niñas, jóvenes, adultos, a aprender a comprender y a comunicar esa comprensión a los otros. La tarea fundamental del educador es vivir éticamente, practicar la ética diariamente con nuestra gente. Lo importante es el testimonio que damos con nuestra conducta. Cada clase, cada encuentro es un testimonio de una manera de afrontar la vida. Educar hoy no es igual que hace 20 años. Se requiere valentía para transformar nuestras prácticas y asumir nuevas maneras de proceder más acordes con los avances técnicos y profesionales, las nuevas fronteras de exclusión y los nuevos marcos políticos. Ser “transformador de realidades” es un deber que nos invita a participar activamente como generadores de nuevas ideas capaces de motivar a cada una de las personas que trabajan nuestro objetivo común y que deriva de la misión del servicio de la fe y la promoción de la justicia.

Como obra de la Compañía de Jesús tenemos la capacidad de ampliar las fronteras de la persona, de la cultura, de la educación, del crecimiento espiritual, posibilitando nuevas prácticas y nuevas comprensiones del mundo hasta ese momento inéditas, para que el mundo que viene sea el que soñamos y no el que esperamos, como bien decía el P. Vélaz sj. Siguiendo el ejemplo de San Ignacio debemos estar en constante aprendizaje y atentos a los signos de los tiempos, lo que permitirá un conocimiento más profundo de la realidad que nos rodea y que rodea a nuestra obra, para de esta manera poder ser partícipes del cambio y aportar desde nuestro lugar de trabajo a la construcción de una sociedad más justa y más humana.

No podemos preparar a nuestros alumnos, alumnas y comunidades para que construyan mañana el mundo de sus sueños, si nosotros ya no creemos hoy en esos sueños; no podremos prepararlos para la vida, si no creemos en ella; no podremos mostrar el camino, si no nos hemos sentado, cansado y desalentado en las encrucijadas del mismo. Nos hemos propuesto trabajar en pos de la calidad educativa de nuestras comunidades, centrando nuestras fuerzas en integrar nuestra propuesta educativa en una formación para el trabajo y la construcción de una cultura de paz, teniendo presente que para ello tenemos que unirnos a otros porque somos conscientes que solos no podemos.

Para terminar, me gustaría dirigirme a Uds., alumnos y alumnas de Fe y Alegría Argentina: les pido que hoy y siempre sean, por favor, conscientes de que Uds. son la razón de nuestra misión. Sus vidas son el mejor testimonio de nuestro trabajo. Sueñen, anímense a soñar en grande. Sean agradecidos con sus familias, sus maestros, sus maestras, sus profesores. Ustedes tienen el privilegio inmenso de poder educarse en una sociedad en la que muchos miles no tienen oportunidad de hacerlo. Y este tiene que ser un desafío para Uds. a futuro. Ese tiene que ser su compromiso para con la sociedad. No se olviden nunca que allí al lado, cerquita, hay un hermano y una hermana que necesita de Uds. Juéguense la vida por esa causa, apuesten a soñar y vivir sus vidas desde “el nosotros” aunque ello implique, en algún momento, dejar “el yo de lado”. Desde aquí y junto a Uds., los y las aliento a seguir trabajando a pesar de “las piedras del camino”. Y gracias a ellas, a levantarnos para seguir avanzando, aprendiendo de nuestros errores y celebrando nuestras gracias, logros y virtudes. Todos y todas sabemos que no estamos solos porque Alguien nos cuida y nos lleva de la mano. Gracias por estos 20 años, sigamos avanzando en la propagación “de la chispa hacia el incendio”. Dios bendiga este camino,

Muchas Gracias

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